Incendio forestal en Melgar deja a ganadero en estado crítico

El productor agropecuario sufrió quemaduras severas al intentar salvar a sus animales y requiere auxilio urgente en el hospital de Arequipa.
La tragedia desatada tras un devastador incendio forestal en Melgar mantiene en vilo a una humilde familia de la comunidad campesina de Llalli. Teodoro Sano Choquehuayta, trabajador pecuario de 56 años de edad, debate su existencia minuto a minuto en la sala de Trauma Shock del hospital regional Honorio Delgado Espinoza, en Arequipa, luego de quedar atrapado por una vorágine de fuego que arrasó pastizales durante la presente semana en el departamento de Puno.
El siniestro, que ha vuelto a encender las alarmas sobre la vulnerabilidad de las zonas rurales frente a las quemas no controladas y la sequía estacional, cobró dimensiones dramáticas cuando el poblador intentó poner a buen recaudo a su ganado. De acuerdo con las primeras informaciones difundidas por Diario Correo Puno, el productor ingresó a la zona del desastre impulsado por el instinto de salvaguardar el único sustento económico que poseía, sin calcular la velocidad con la que el viento propagaba la línea de fuego.
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Consecuencias del voraz incendio forestal en Melgar
Las consecuencias inmediatas de este desastre ecológico y humano han sido devastadoras. Los reportes médicos emitidos tras su internamiento confirmaron que el ciudadano presenta quemaduras de tercer grado que comprometen aproximadamente el 55% de la superficie corporal, afectando zonas sumamente delicadas que requieren intervenciones quirúrgicas complejas, curaciones bajo anestesia y soporte vital constante. El impacto de este incendio forestal en Melgar no solo destruyó el ecosistema de la pradera altoandina en Llalli, sino que quebró por completo la estabilidad de un hogar campesino que subsiste del pastoreo tradicional.
Tras suscitarse el incidente, las primeras maniobras de rescate fueron ejecutadas por pobladores locales y familiares, quienes trasladaron de emergencia al herido hacia el centro de salud de Ayaviri. En dicho nosocomio, los profesionales de turno consiguieron estabilizar sus signos vitales de manera provisional; sin embargo, la severidad del trauma térmico sobrepasó la capacidad de respuesta instalada en la provincia norteña, haciendo indispensable una transferencia inmediata hacia un centro asistencial de tercer nivel en la macro región sur.
El calvario del traslado y la saturación hospitalaria
El peregrinaje para salvar la vida de Sano Choquehuayta puso en evidencia las severas carencias del sistema sanitario interprovincial. Felicitas Sano, prima del comunero, relató los momentos de angustia vividos durante el trayecto hacia la Ciudad Blanca. Ante la falta de cupos disponibles y la negativa preliminar de recepción por el cuadro extremo que presentaba el paciente, los allegados se vieron obligados a contratar una unidad móvil particular para cubrir la ruta entre las dos regiones.
Al arribar al hospital Honorio Delgado Espinoza, el panorama continuó siendo crítico, pues las diez camas destinadas a pacientes críticos se encontraban totalmente ocupadas por emergencias previas derivadas de diversas patologías. No obstante, frente a la inminencia de un desenlace fatal, el equipo asistencial de guardia habilitó un espacio extraordinario para admitir al productor afectado por el incendio forestal en Melgar, iniciando de inmediato maniobras intensivas de soporte hemodinámico y cobertura cutánea especializada.
Drama social y el llamado a la solidaridad ciudadana
Detrás de este trágico incendio forestal en Melgar subyace un drama socioeconómico profundo. Teodoro Sano Choquehuayta es el único sostén de su madre, una anciana de más de 80 años que padece diversas complicaciones de salud en Puno y que, debido a su fragilidad física, no ha podido viajar a la región vecina para acompañar a su hijo. Los parientes denunciaron que los insumos médicos diarios superan con creces sus posibilidades financieras, ya que carecen de ahorros o propiedades de valor.
Frente a esta situación apremiante, los familiares invocaron la solidaridad colectiva de las autoridades, organizaciones benéficas y comunidad regional para solventar la adquisición de apósitos especiales, antibióticos de amplio espectro y medicamentos de terapia intensiva. La familia habilitó formalmente la cuenta del Banco de Crédito del Perú No. 215-20352107-0-80, registrada a nombre de Carmelo Sano Choquehuayta, hermano de la víctima, con el objetivo de transparentar cada donación económica.
Vigilancia ambiental y urgencia de prevención
Este nuevo incendio forestal en Melgar reabre el debate sobre la falta de brigadas forestales debidamente equipadas en los distritos ganaderos de la región Puno. Representantes agrarios insistieron en que los eventos térmicos continúan liquidando hectáreas de forraje sin que existan planes de contingencia eficientes para proteger a los pequeños productores durante las épocas de estiaje prolongado.
El estado de Teodoro continúa catalogado bajo pronóstico reservado en Arequipa. Mientras los especialistas luchan por evitar infecciones generalizadas, la población puneña aguarda una intervención decidida de las entidades públicas para esclarecer el origen exacto que detonó este incendio forestal en Melgar, demandando que se implementen medidas sancionadoras y preventivas para que ninguna otra persona arriesgue su integridad física en defensa de su patrimonio agropecuario.


