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No apto para conformistas |
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sábado, 08 de diciembre de 2007 |
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Por: Alberto Gonzales Zamora
Muchas veces una simple palabra puede provocar un incendio en la conciencia de miles de personas. Muchas veces una frase puede ir cargada de tanta dinamita como la que lleva un kamikaze en la espalda, suficiente para derribar un edificio o un cuartel y morir volando en mil pedazos. Frases como “para cambiar el mundo deja que el mundo te cambie” o la que menciona que “hay que tener cuidado con aquellos hombres que sueñan despiertos, por que son ellos los llamados a cambiar el mundo”.
El Cabeza de Turco, el Kamikaze o el bonzo, tienen dos cosas en común: una misma misión, y una abrupta manera de morir. Ambos utilizan este último recurso para ser escuchados cuando se agotan las palabras. Por que, para los revolucionarios, una bomba se oye mas lejos que una palabra. Pero, no. No estamos provocando la insurgencia ni fomentando la corriente belicista, sino una manera masculina de opinar. Para ello, optamos por la palabra directa, el verbo crudo y sin tapujos, la critica hegeliana, constructiva. Por que una sociedad sin debate, sin discusión y crítica no evoluciona. De esta manera “El Cabeza de Turco” pretende ser un espacio abierto a la palabra de los neo viajeros de las rutas del ciberespacio, contribuyendo de esta manera a la construcción de un nuevo Perú.
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