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Un despiadado sujeto provisto de un cuchillo y amenazándola de muerte aprovechó la ingenuidad de una joven campesina para violarla lejos de su comunidad. El individuo fue identificado como Martín Ticona Apaza (31), quien esperó a la muchacha de iníciales S.Q.C. (16) a la salida de su centro educativo “José Antonio Encinas” ubicado en la comunidad campesina de Tuturcuyo –Santiago de Pupuja de la provincia de Azángaro.
El enfermo sexual, al ver a la jovencita, le colocó el arma punzo cortante en su espalda, a escasas cuadras de su colegio y con amenazas de muerte la condujo en un vehículo y la llevó hasta el distrito de Pucará, donde en una zona descampada dio rienda suelta a sus bajos instintos, además de agredirla brutalmente. Consumado el hecho, la joven en medio de lágrimas llegó hasta la comisaría del distrito de José Domingo Choquehuanca, para asentar la denuncia el pasado 9 de octubre y este último miércoles en horas de la mañana, luego de una paciente labor, los agentes policiales, dieron con el paradero del involucrado, quien aceptó su culpa, por ende fue conducido de inmediato a la sección de investigación Criminal de Azángaro, para las investigaciones respectivas.
Los familiares de la joven exigieron a la justicia que el despiadado varón sea sancionado con la máxima pena. Caso contrario amenazaron con hacer justicia con sus propias manos, si es que los resultados no salen a favor de la agraviada, quien actualmente se encuentra traumada por los hechos que sucedieron.
Piden transparencia en las investigaciones El padre de las hermanas que denunciaron a cuatro agentes policiales por presuntos tocamientos indebidos, solicitó a las autoridades policiales transparencia en las investigaciones. “He podido morir porque escondieron mi inhalador, yo sufro del asma, pero ellos me llevaron al puesto policial en vez de dejarme en el hospital, para que me recupere” dijo Juan Estrada, padre de las agraviadas.
El agraviado dijo que no era justo que los agentes denunciaran a su primo, que padece de invalides haber golpeado a los policías. “Es irónico que un invalido golpea a alguien, el tiene su carnet de invalides, no puede caminar bien”, señaló, al tiempo de sugerir un diálogo con los involucrados, de tal forma llegar a unánimes acuerdos.
No obstante, contrarias a las versiones del Estrada, los involucrados en el caso aclararon que no tocaron a las mujeres, ellos manifiestan que las intervenidas estuvieron en estado de ebriedad y que sólo cumplían su trabajo, porque habrían realizado escándalo en el barrio. “No pueden exagerar las cosas, ellas nos arañaron el rostro”, sostuvieron los efectivos, luego de que estos presentaran documentos donde la justicia los respalda, según resolución emitida días atrás.
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