En presencia de autoridades del PELT y municipio de JuliJULI / Martin Mamani Artiaga La crisis de gobernabilidad en Juli se agudiza cada día; la semana que pasó el periodista de diario Los Andes, Raúl Anchapuri Collatupa sufrió la arremetida por parte de los hombres de seguridad del cuestionado alcalde, Eugenio Barbaito Constanza.
El también conductor del programa “El provincial” de Radio Sintonía- Juli, del centro de comunicación de la prelatura de Juli, días antes recibió varias visitas que cuestionaron duramente a Barbaito Constanza, uno de ellos fue el regidor Reimundo Chuquimia Paredes, quien denuncio haber sido agredido por el personal de serenazgo, además de haber recibido amenazas de muerte por parte de Justo Romero Mamani, lo que causó duras criticas en la población, motivando la desactivación de la oficina de Serenos en Juli.
Y cuando se cumplía la firma de convenio entre la municipalidad y Proyecto Especial de Lago Titicaca (PELT), sobre el primer repoblamiento de especies nativas, el personal de seguridad de nombre Walter Maquera Huaycani, agredió al periodista en la comunidad de Chucasuyo, le quitó su reportera para luego arrojarlo al lago, y en palabras textuales le increpó “retírate mi jefe (Barbaito Constanza) no te quiere ver”; instante en que fue socorrido por uno de los funcionario del PELT. Este hecho inusitado, que reprime la libertad de expresión y de prensa aconteció en presencia de la regidora Betty Mamani, quien no hizo nada ni quiso declarar sobre el particular. Por su parte el gerente municipal, David Quille Gómez y Alain valencia, funcionario de PELT, reconocieron haber invitado a los hombres de prensa. Por otro lado, pobladores enterados del hecho expresaron su voz de solidaridad, con la sacrificada labor del hombre de prensa que muchas veces es objeto del poder transitorio del que gozan las autoridades, los que no son concientes que ese poder tiene años contados y luego pasarán a las filas de los tristes desconocidos o de ilustres visitantes de las cárceles. Finalmente, los hechos de amenazas de muerte y agresiones físicas y verbales se pondrán en conocimiento de los gremios que velan por la integridad física y moral de los periodistas. |