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El gobierno boliviano mostrará este miércoles las pruebas de la injerencia de Estados Unidos en sus asuntos internos y planes de desestabilización, aseveró el presidente Evo Morales en declaraciones recogidas por la Agencia Boliviana de Información
Para ello, el dignatario recibirá al secretario de Estado adjunto para América Latina, Thomas Shannon, quien la víspera arribó a La Paz en visita oficial. En un acto popular en el sureño departamento de Potosí, Morales precisó que presentará evidencias de los actos de conspiración contra su gobierno de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID). Aseveró que con recursos de la USAID se impulsa una campaña llamando a la abstención y a remover de su cargo al presidente y al vicepresidente en un referendo revocatorio de mandato popular previsto para el próximo 10 de agosto. En ese sentido, pidió al pueblo mayor conciencia e identificar a las personas que están impulsando esta campaña con dinero de Estados Unidos.
Consultado sobre esa denuncia, Shannon adelantó que escuchará con respeto e interés todos los argumentos del mandatario boliviano. En agosto del pasado año el ministro de la presidencia, Juan Ramón Quintana, mostró pruebas de una conspiración contra el Ejecutivo de este país andino, financiada por Washington. Según Quintana, hasta esa fecha 89 de 134 millones de dólares provenientes de la cooperación estadounidense financiaron a sectores opositores. En ese entonces la respuesta de la USAID fue el silencio y luego la exposición de argumentos que nadie creyó, según encuestas. El plan, agregó Quintana, también previó acciones para desestabilizar la democracia y frustrar el desarrollo del juicio de responsabilidades contra el ex mandatario Gonzalo Sánchez de Lozada, acusado en Bolivia por genocidio. En la reunión Morales-Shannon se prevé, además, iniciar un proceso de negociación sobre un nuevo acuerdo comercial distinto a los Tratados de Libre Comercio que Washington acordó con Perú y Colombia. Los lazos entre ambas naciones atraviesan un momento complicado, tras las acusaciones lanzadas por Morales y otros dirigentes sobre la campaña desestabilizadora impulsada por Washington. La Paz mantiene objeciones a la labor diplomática del embajador norteamericano Philip Goldberg y a los principios de la cooperación que canaliza a través de la USAID. Integrantes de esa entidad fueron expulsados recientemente de la zona cocalera del Chapare, en el central departamento de Cochabamba. Además de entrevistarse con Morales, Shannon tiene previsto desplazarse a esa región, aunque el diputado del gobernante Movimiento Al Socialismo y dirigente de los cocaleros, Asterio Romero, indicó que antes tiene que pedir permiso al Ejecutivo. Fuente: Peru.com |