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Casi al inicio de la temporada del 2007, ya se avizoraba un derrotismo mental por parte de los interesados, debido a la insuficiencia técnica que exteriorizaban diversos valores, lo cuál generó una especie de purga de jugadores; incluyendo el técnico Eddy Oyarzábal que no encontró la fórmula adecuada para establecer un plan triunfalista.
No existían recursos para ratificar el concurso de varios elementos de la anterior temporada, caso específico de Cupper Ttito, Ytalo Manzo y Wilberth "Cachay" Ramírez, que tuvieron que buscar otros rumbos al afrontar una considerable deuda en lo relacionado a sus remuneraciones. Los directivos hicieron caso omiso a la sugerencia de los aficionados puneños, en captar elementos natos de la región y la incorporación del profesor Moisés Vargas en el comando técnico. Evidentemente se tuvo que soportar los caprichos del gerente deportivo que actuaba en forma egocéntrica y dictatorial, y ahora sopesamos las graves consecuencias. En fin, todos somos culpables. Los barristas que pecaron de oportunistas; los jugadores que no luchaban con corazón; las autoridades que no habilitaron las instalaciones del Torres Belón y los directivos que no administraron el plantel con suma prudencia. “Hecha la ley, hecha la trampa” El haber comprado los derechos de Atlético Universidad de Arequipa, la dirigencia capitalina se inventó una norma lapidaria en lo relacionado al marco económico. Bajo convenio oficial se ordena el pago de los pasajes ida y vuelta en avión para los elencos adversarios, por parte de los clubes locales que elijan una sede, con un recorrido de más de 15:00 horas desde la Capital de la República.
De algún modo, se venían cumpliendo los requisitos; sin embargo, el dinero fue irrisorio porque se tuvo que asumir los gastos de hospedaje, alimentación, atención médica y pago de jugadores, cuyas condiciones de vida fueron muy precarias, con un menú escaso, hacinamiento en el alojamiento, y para el colmo de los colmos se llegó adeudar la suma de 10 mil dólares americanos por el traslado de los clubes. Se frustraron los compromisos ante Hijos de Acosvinchos y Universidad San Marcos. Sin piedad alguna, el ente organizador comandado por Francisco Gonzales, declara la desafiliación del club, sin conocer el futuro destino de la “franja cruzada”. Pese a que la suerte ya está echada en factor de confrontación. La diferencia es muy elevada con relación al elenco que se ubica antepenúltimo (Hijos de Acosvinchos) y puede seguir sumando en la tabla comparativa. Solo queda conocer si el representativo desciende a su Liga de origen (Arequipa); si el próximo año tiene opciones de participar en la Copa Perú; que no exista baja en el mencionado certamen o es sancionado por 5 años de inhabilitación, tal como pregonan los mandamaces del fútbol nacional. No podemos esconder la indiscreción de los miembros organizadores que pusieron muchas condiciones en la inclusión del elenco puneño, a sabiendas que los equipos limeños se ven liquidados en su potencial físico, técnico y estratégico cuando rivalicen en la sierra. Respecto a la vigésima fecha en el que no jugó Ugarte, el club Unión Huaral venció 4-2 a Universidad San Marcos y trepa un peldaño en la tabla de valores. Alfonso Ugarte fue relegado a la última posición con 4 unidades. |