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Quería explicar mi caso porque creo que es digno de mención.
Pedí un taxi en el teléfono de Taxis del Baix Llobregat de Barcelona (936303030) el viernes a las 9h para llevar a mi gato a una revisión al veterinario (ya que yo voy en moto y no lo puedo llevar), y olvidé avisar a la teleoperadora de que llevaba un gato (dentro de su transportín, claro).
Al llegar el taxi (con retraso, pero bueno) me dice que él “bichos” no lleva, que si quiero que me haga la carrera lo tengo que encerrar en el maletero, a lo que yo contesto que no pobre, que normalmente va detrás conmigo.
Acto seguido me manda a la mierda y me dice que me va a llevar mi padre de muy malos modos y con la voz levantada, ante mi mirada atónita.
Le contesté que por favor me diera su número de licencia, a lo que me contestó gritando “¡¿Que no ves que esta escrito en la puerta niña?!” y se largó a toda velocidad y refunfuñando cosas que no entendí.
Sé perfectamente que no están obligados los Sres. Taxistas a llevar animales, por supuesto, y el fallo fue mío al olvidar decírselo a la teleoperadora, no lo niego, pero de todas formas creo que decir las cosas con amabilidad no cuesta tanto, y en ningún momento por más que repaso la conversación, veo que dijera nada que pudiera ofenderle.
Me gustaría saber si me hubiera tratado igual si yo fuera un hombre de mediana edad, y no una chica de 27 años.
Subí a mi casa aún sorprendida, llamé al mismo número y la teleoperadora me repitió que debía haberla avisado de lo del gato, me disculpé y le pedí otro taxi.
Después de media hora larga esperando, volví a llamar y me dijo que no encontraba a nadie que quisiera hacer-me la carrera. No se si eso significa que los conductores hablaron entre ellos y se pusieron de acuerdo o no, pero la cuestión es que ya había perdido las dos horas de fiesta que me había pedido en el trabajo, así que anulé la hora del veterinario y me dispuse a repasar mentalmente a ver que familiar o amigo podría acercar-me otro día, ya que no voy a pedir otras dos horas en el trabajo y arriesgarme a que me vuelva a pasar lo mismo.
Me dejó colgada, si señores, con todo su morro y de muy malas maneras. Así que si van a coger un taxi y ven en la puerta el nº1116 de la licencia, saluden al conductor de mi parte o, simplemente, cojan otro.
Francina Pagès.
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